El entrenamiento de CrossFit es un territorio nuevo. Los movimientos son diferentes. El formato en grupo puede resultarte poco familiar. Puede que termines tu primera clase intentando aún entender el ritmo de la sesión.
Es una reacción completamente normal.
Después de pocas clases, algo cambia. Los patrones empiezan a encajar, encuentras tu propio ritmo y comienzas a ver caras conocidas. Lo que en la primera semana parecía desconocido empieza a sentirse como progreso.
El esfuerzo forma parte del sistema, pero el entrenamiento evoluciona contigo. Puede ser guiado, adaptado y desarrollado con el tiempo a medida que mejoras.
Ven, haz el trabajo y descubre qué ocurre después de unas semanas.





